Mira esta imagen: no son estrellas, ¡son galaxias!

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Observa bien la radio imagen que acompaña a estas líneas (aquí la puedes ver en tamaño completo). Está literalmente cubierta por puntos luminosos. Pero no te engañes, no son estrellas, sino galaxias, con cientos de miles de millones de estrellas cada una, brillando con luz de radio gracias a la intensa actividad de producción estelar impulsada por los agujeros negros que duermen en sus centros. Si te fijas bien, notarás además que junto a los más brillantes también hay muchos puntos más tenues: se trata de galaxias muy distantes y que nunca antes se habían podido observar de este modo.

Para aprender cómo se forman las estrellas y a qué ritmo lo hicieron durante la historia del Universo, es necesario mirar hacia atrás en el tiempo. Las galaxias llevan formándose casi desde el principio, hace unos 13.000 millones de años, mientras que la inmensa mayoría de las estrellas nacieron más tarde, entre hace 8.000 y 11.000 millones de años, un periodo que los astrónomos conocen como «mediodía cósmico».

La dificultad de ver a través del polvo

No hace falta decir que para los astrónomos ha sido todo un desafío poder estudiar la tenue luz procedente de esos tiempos remotos. Los telescopios ópticos, los que ven en las mismas longitudes de onda que nuestros ojos, son capaces de observar objetos muy lejanos, pero a esas distancias les resulta casi imposible divisar las estrellas individuales, que en su mayoría están ocultas por enormes nubes de gas. Los radiotelescopios, en cambio, sí que pueden ver a través de todo ese polvo y captar esas lejanas galaxias en las que empezaron a formarse estrellas, aunque hasta ahora no habían sido lo suficientemente sensibles como para detectar las señales de galaxias distantes similares a la Vía Láctea, responsables de la formación de la mayor parte de las estrellas que existen.

Ahora, un equipo internacional de más de cien investigadores, dirigidos por astrónomos del Observatorio de Radioastronomía de Suráfrica (SARAO), ha conseguido la primera observación lo suficientemente sensible como para captar esas galaxias. «Para conseguir esta imagen -explica Tom Mauch, quien lideró el equipo de investigadores- seleccionamos un área en el Cielo Sur que no contiene fuentes de radio fuertes y cuyo resplandor podría cegar nuestra observación». El trabajo de Mauch y su equipo se publicará próximamente en The Astrophysical Journal, pero puede ya consultarse en arXiv.org.

Una máquina del tiempo

Para su investigación, el equipo utilizó los 64 radiotelescopios del observatorio para observar el área seleccionada durante un total de 130 horas. La imagen resultante muestra una región del cielo que es comparable en área a cinco lunas llenas y que contiene decenas de miles de galaxias.

«Debido a que las ondas de radio viajan a la velocidad de la luz –explica James Condon, coautor del estudio– esta imagen es una auténtica máquina del tiempo, que muestra la formación de estrellas en esas galaxias durante miles de millones de años. Y dado que solo las estrellas muy jóvenes, con menos de 30 millones de años, son capaces de enviar radioondas, sabemos que la imagen no está contaminada por estrellas viejas. La luz de radio que vemos de cada galaxia es, por lo tanto, proporcional a su velocidad de formación estelas en ese momento».

Una vez conseguida la imagen, los astrónomos quieren utilizarla ahora para aprender más sobre los procesos de formación estelar en todo el Universo. «Estos primeros resultados –explica por su parte Allison Matthews, que también participó en el estudio– indican que la tasa de formación de estrellas durante el mediodía cósmico es aún mayor de lo que esperábamos. En imágenes anteriores solo se podía ver la punta del iceberg, las raras galaxias muy luminosas que producían solo una pequeña fracción de las estrellas del Universo. Lo que vemos ahora es la imagen completa: esos débiles puntos de luz son las galaxias que formaron la mayoría de las estrellas que existen en el Universo».

Fuente: abc.es

 

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