En su vagar por el espacio la Tierra se encuentra acompañada por la Luna, su satélite natural cuatro veces más pequeño, carente de atmósfera y con una superficie llena de cráteres de impactos.

Día y noche: debido a que la Tierra gira sobre sí misma, vemos salir el Sol cada día por el Este y ponerse hacia el Oeste cada 24 horas aproximadamente.

Las Cuatro Estaciones: la Tierra se traslada en torno al Sol completando su órbita en un año y su eje de rotación está inclinado en 23,7º con respecto al plano de su órbita. Esto produce que la cantidad de luz solar que recibe no esté uniformemente distribuida.

Fases de la Luna: la Luna gira alrededor de la Tierra mostrando siempre la misma cara cada 29 días aproximadamente, lo que coincide con su movimiento de rotación sobre su propio eje. El área iluminada por el Sol que vemos varía según pasan los días.

Las Mareas: la masa que poseen la Luna y el Sol ejercen una fuerza de atracción sobre la Tierra; este tirón hace que los líquidos de la superficie se desplacen en el sentido de la fuerza y lo mismo sucede con la parte sólida, dejando atrás el líquido de la superficie
opuesta.