La astrofotografía consiste en captar imágenes de cuerpos celestes y su práctica en la astronomía permite ciertas ventajas respecto de una observación común, ya que en largas exposiciones la emulsión fotográfica imprime radiaciones de intensidad demasiado débiles para ser percibidas por el ojo humano (incluso usando un potente telescopio), independiente de si utilizas una cámara réflex o una digital. Existen distintos tipos de astrofotografía, los que dependen del tipo de fotografía que queramos realizar.

Astrofotografía con Trípode

Es la técnica más básica y la favorita de quienes se inician en astronomía. Con este tipo de astrofotografía se suelen conseguir trazos de estrellas (llamadas astrofotografías circumpolares), ya que debido a la rotación de la Tierra las estrellas parecen girar en torno al polo celeste, registrando la película fotográfica estos movimientos estelares. Ahora, si queremos que las estrellas salgan como puntos y no como trazos, entonces hay que disminuir el tiempo de exposición hasta sólo unos segundos, o bien compensar el movimiento de la Tierra.

Astrofotografía en Paralelo

En esta técnica la cámara se ubica encima del telescopio, con el que haremos el seguimiento a las estrellas para evitar los trazos. Esto permite tiempos de exposición bastante más largos, consiguiendo así imágenes con muchos más detalles. Siempre que el telescopio guía sobre el que se encuentra la cámara realice un seguimiento preciso de las estrellas nos garantizará estrellas puntuales, independiente del tiempo de exposición de la toma, lo que nos permite concentrarnos en otros factores que también son importantes, como la apertura del diafragma o la sensibilidad de la película fotográfica. La astrofotografía en Paralelo permite imágenes de una sección amplia del cielo y con poco aumento.

Astrofotografía a Foco Primario

Esta técnica es ideal para captar objetos de cielo profundo como Nebulosas, Cúmulos o Galaxias y para hacerlo sustituimos el objetivo tradicional de nuestra cámara por el telescopio, conectándola directamente a éste. Con este tipo de astrofotografía se obtienen imágenes de mayor resolución en un campo menor y es aplicable tanto para cámaras réflex como digitales.

Astrofotografía por Proyección del Ocular

Consiste en poner un ocular entre la cámara y el telescopio, ampliando así la imagen. No es una técnica muy usada, ya que la calidad que ofrece no es muy elevada y conlleva problemas como el hecho de que al tener un mayor aumento, el seguimiento será crítico y además es muy sensible a cualquier movimiento, lo que arruina la toma. Se utiliza básicamente para astrofotografía planetaria, porque es ideal para grandes aumentos de relativa luminosidad y poco tamaño.