«Si hay vida realmente inteligente en otro planeta, no tendrá interés en contactarnos»

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Los astronautas están acostumbrados a que les pregunten por los extraterrestres y buena parte de las consultas que los ciudadanos envían a la NASA están relacionadas con ellos. Averiguar si estamos solos o si, por el contrario, hay otros planetas que alberguen civilizaciones inteligentes es un asunto que intriga a muchas personas y que el cine ha explotado en numerosas películas. Así que en un festival divulgativo como Starmus, donde se dan cita prestigiosos astrofísicos, astronautas y cosmonautas, no podía faltar un debate sobre las probabilidades de que haya vida fuera de la Tierra. Y si la hay, de la conveniencia de intentar localizarla, claro. La segunda jornada de este certamen científico que se celebra en Tenerife, puso cara a cara a los astrofísicos estadounidenses Neil deGrasse Tyson y Jill Tarter, mucho más entusiasmada que su colega por averiguar si existen los alienígenas.

¿Vieron la película Contacto? Pues el trabajo de Eleanor Arroway, la investigadora del SETI (el Instituto para la Búsqueda de Inteligencia Extraterrestre) que interpretaba Jodie Foster, está basado en buena parte en el que en la vida real realizaba Jill Tarter. Mediante las antenas instaladas en Mountain View, California (EEUU) intentan captar señales procedentes de otros planetas. De momento, que se sepa, sin ningún resultado.

Los astrofísicos partieron de algunas declaraciones sobre los extraterrestres manifestadas por el mediático astrofísico Stephen Hawking, a quien se rinde homenaje durante el festival. Entre ellas, la de alertar sobre los riesgos de intentar contactar con otra civilización inteligente… no vaya a ser que lo logremos. Y es que el astrofísico británico recuerda que no sabemos qué intenciones tendrán respecto a nosotros. Tarter recordó que «Stephen tiene fama de pesimista» y «asume que los extraterrestres se comportarían del mismo modo que nosotros, basándose en un espejo de la conducta humana en la actualidad».

Neil deGrasse Tyson, sin embargo, cree que la civilización humana ha ido mejorando y es menos violenta que hace siglos, «cuando había guerras continuamente». «Creo que hay esperanza en la evolución cultural. No sólo sobre como nos tratamos los unos a los otros en la Tierra, sino como podría ser esa supuesta relación de los humanos con los extraterrestres y de ellos hacia nosotros», afirmó el astrofísico, autor de una decena de libros de divulgación. «Otro aspecto positivo es que si existe una civilización realmente inteligente, no tendría interés en contactarnos», afirmó Tyson. «Es como si ves a un gusano por lo calle, no piensas en si puedes comunicarte con él. Quizás lo pisas, pero no vas a pisar a todos».

Pese a esta posibilidad, el astrofísico estadounidense, que en otros aspectos ha investigado la evolución estelar y la estructura de las galaxias, cree que es preferible no saber nada de extraterrestres: «Temo el día en que lleguemos a conocer una especie así». Tarter, sin embargo, manifestó su deseo de «conocer lo que ha ocurrido en el Universo». Una tarea a la que la ex directora del Centro de Investigación del Instituto SETI ha dedicado buena parte de su carrera.

A Neil deGrasse Tyson no le entusiasma la idea de colonizar otros planetas (se da por hecho que iríamos Marte, no a Venus por ejemplo): «Carl Sagan también era partidario de esto. Sobre el papel, lo de ser una especie interplanetaria está fenomenal porque no te juegas todo a una carta y de esa forma consigues que la especie sobreviva si hay una catástrofe. Pero en la práctica es poco realista. Por ejemplo, si conseguimos que Marte sea un paraíso y mandamos allí a la mitad de población, y luego cae un asteroide a la Tierra, ¿no nos va a importar que mueran 4.000 millones de personas?», se preguntó entre risas. En su opinión, será mucho más provechoso y hará falta mucho menos esfuerzo averiguar cómo desviar un asteroide o combatir un virus que pueda amenazar a la Humanidad que enviar gente al planeta rojo. «Tenemos que protegernos a nosotros mismos», aseguró.

Neil deGrasse Tyson (57años) y Jill Tarter (72 años) coincidieron en alabar la preparación que, en su opinión, tienen los jóvenes y su esperanza de que sepan aprovechar las posibilidades de la ciencia para lograr que nuestra civilización perdure mucho tiempo: «Normalmente son los adultos los que se preocupan por el futuro del mundo porque no se fían de las generaciones siguientes. Pero la generación en la que más confío es la de los jóvenes, ya sea para cuestiones relacionadas con el cambio climático o si estamos solos en el Universo. Lo único es que aún no tienen la edad suficiente para estar al mando», señaló Tyson. Es la generación exoplaneta, como dice él, pues el primer planeta fuera de nuestro sistema solar fue descubierto en 1992. ¿Habrá vida en alguno de ellos?

Fuente: elmundo.es

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