El largo invierno tiñó de rojo a Caronte

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En los límites del Sistema Solar comienza el reino de los pequeños mundos helados, una vasta región conocida como el cinturón de Kuiper donde el Sol es apenas un punto débil en la distancia. Las rocas orbitan allí sumidas en una fría quietud, recubiertas de hielo y polvo creados en los orígenes del Sistema Solar.

Cuando la nave «New Horizons», de la NASA, logró pasar por allí en julio de 2015, las cámaras apuntaron a Plutón, el que antaño fuera un planeta, y a Caronte, una roca hermana de unos 1.200 kilómetros de diámetro cuyo nombre hace honor al barquero del Hades, el infierno de la mitología griega. Los análisis que se hicieron a partir de entonces mostraron que, en realidad, ni Plutón ni Caronte eran rocas tan inertes y frías como se pensaba, sino que su geología estaba tan viva como para haber creado una superficie rica, compleja y dinámica.

Recientemente, los abundantes datos recogidos por «New Horizons» han dado otro de sus frutos. Tal como se ha publicado hoy en la revista «Nature», los científicos han averiguado el origen de una extraña mancha rojiza presente en el polo norte de Caronte: según han deducido, se formó a causa de una enorme acumulación de gas metano que quedó atrapada en la roca durante un invierno de 100 años.

A diferencia de la Tierra, donde un año dura alrededor de 365,5 días, un año de Caronte dura 247,7 años terrestres. Por eso, las estaciones de Caronte se prolongan durante siglos y moldean de una forma muy profunda la dinámica de este pequeño mundo.

En esta ocasión, un equipo de investigadores dirigido por Will Grundy, investigador en el Observatorio Lowell (Arizona, Estados Unidos), analizó las condiciones del polo norte de Caronte. Y encontró evidencias de que esa región sufre largos periodos de temperaturas extremadamente bajas. Tanto así, que es posible que el gas metano que procede de la tenue atmósfera de Plutón quede allí atrapado y enterrado durante al menos 100 años.

Pero cuando pasa el periodo más frío, la débil luz del sol activa una peculiar primavera abisal. El metano comienza a transformarse en productos químicos de color rojizo. Y por eso, el barquero tiene en su polo norte una mancha del color de la sangre.

Fuente: abc.es

 

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